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Alejandra Sivila, emprendedora BoosterWE: “Desde el primer día hasta el último estuve aprendiendo”

12 Mayo 2017

Español
Alejandra Sivila hizo su estancia emprendedora en la empresa Bonh
Caschi es un proyecto emprendedor que nace de los sueños y el empuje de dos hermanas, ambas diseñadoras, nacidas en la provincia argentina de JuJuy y afincadas en la ciudad de La Plata. En el proceso de materializar su emprendimiento, Alejandra Sivila Soza, egresada de la Universidad Nacional de La Plata, acaba de completar su experiencia BoosterWE en Barcelona, en la que asegura haber recibido “un aprendizaje totalizador” que le ha permitido complementar su formación en diferentes aspectos.
 
El germen de su proyecto se remonta a 2013, cuando Carla y Alejandra comenzaban a experimentar y producir prendas de ropa a pequeña escala, lanzando poco después su colección de moda de baño. En 2016, tras tres años de estudio y capacitación, se proponen lanzar con Caschi su primera colección de calzado. Su propuesta de valor se basa en producir una alternativa de calzado femenino de diseño explorando nuevos materiales de confección y mejorando la eficiencia de los procesos de producción. El proyecto se articula en torno a un trabajo colectivo y cooperativo que vincule a fabricantes de la localidad de La Plata y alrededores para potenciar un desarrollo productivo local
 
Durante su estancia en el programa RedEmprendia BoosterWE, Alejandra tuvo la oportunidad de conocer de primera mano el funcionamiento de Bonh, una firma de ropa deportiva afincada en un polo textil en las afueras de Barcelona (España), que hacen de su diseño y su estilo desenfadado sus principales sellos distintivos. “La experiencia fue muy significativa desde el primer día, cuando conocí a todos los que trabajaban en las diferentes áreas. Me llamaba la atención la calidez de todos. También que todas las actividades las hacían allí mismo. El encargado de la marca en seguida me preguntó sobre mi proyecto e intercambiamos conocimientos en torno a cómo se producía allí y como lo hacíamos nosotras”, explica Alejandra. “Desde el primer día hasta el último estuve aprendiendo”.  
 
Un aprendizaje global
Durante los casi dos meses que Alejandra pasó en Bonh, “la empresa aportó conocimientos en torno al manejo de la producción, la relación con los clientes, la publicidadventas, manejo de redesestrategias, etc. Generó un conocimiento sólido, que si bien nuestro emprendimiento es de menor escala, lo aprendido en torno a la organización, la gestión y la comercialización sin duda fue un aporte muy significativo”, explica.  
 
Incide la emprendedora argentina en que su proyecto “se ha fortalecido en todo sentido dado que la formación que recibí en la empresa receptora fue a nivel global”. Precisamente, el poder conocer distintos departamentos de una empresa es uno de los puntos más valorados por los emprendores BoosterWE. “Tuve la oportunidad de estar aprendiendo en todos los eslabones de la cadena productiva: desde el trabajo con la materia prima hasta la venta del producto a través de la web”, lo que ofrece una experiencia difícil de conseguir previamente a la creación de una empresa propia. “Eso es algo que no había experimentado”, remarca Alejandra.  
 
Un punto de inflexión
Además, la experiencia internacional que ofrecel el programa “ha sido muy enriquecedora. Lo que más llamaba mi atención fue la cantidad de personas de diferentes países, es decir lo multicultural que es la ciudad de Barcelona”, explica nuestra emprendedora BoosterWE. “Se concentra mucha gente de todo el mundo y he podido compartir diversas experiencias: compañeros de trabajo, de convivencia... estaba en una ciudad abierta al mundo”. 
 
A día de hoy, una vez finalizada su aventura BoosterWE, Alejandra mira atrás satisfecha con su experiencia. “Recomiendo totalmente la experiencia por muchas razones”, explica. “BoosterWE te ayuda a acomodar tu proyecto y a vincularlo con el medio. Además, la experiencia de transitar por una empresa siempre es positiva porque ayuda a comprender como es el entorno productivo. Para mí fue un punto de inflexión y de estímulo; me siento muy fortalecida para seguir con el emprendimiento”. 
 
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