Red Universitaria Iberoamericana de Incubación de empresas que fomenta el emprendimiento universitario

Formulario de búsqueda

Noticias

Investigadores argentinos modifican genéticamente la E-coli para que pueda detectar cuándo el agua está contaminada con arsénico

13 Febrero 2015

Español
Un equipo de estudiantes, docentes e investigadores logró modificar genéticamente la bacteria Escherichia coli, para que sea capaz de indicar la presencia de arsénico en agua.

Un equipo de estudiantes, docentes e investigadores argentinos ha logrado modificar genéticamente la bacteria Escherichia coli, para que sea capaz de indicar la presencia de arsénico en agua. Lo que comenzó en los laboratorios de la Universidad de Buenos Aires, se podrá ver muy pronto en la calle como un pequeño dispositivo accesible en costes y fácil de utilizar que detectaría la contaminación en el agua con un funcionamiento muy similar al de un test de embarazo. Este grupo interdisciplinar –que incluye profesionales de ámbitos como la biología, la física, las ciencias de la computación y el diseño industrial– está ya trabajando en el desarrollo del producto comercial.

Adrián Teijeiro, diseñador Industrial y docente en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, explica en un artículo recogido en TECNOlogía SUR que los investigadores iniciales del proyecto "consideraron que era muy interesante que llegara a la gente y para eso necesitaban transformarlo en un producto; fue entonces cuando nos incorporamos un grupo de tres diseñadores, a trabajar con ellos". Ya están "a punto de hacer la pre-serie de fabricación, que sería previa al lanzamiento de una cantidad mayor que pueda llegar al usuario final", explica.

Cuando eso ocurra, este biosensor denominado SensAr les permitirá a los cuatro millones de argentinos, que pueden estar expuestos a diversas cantidades de arsénico en agua, detectar y actuar frente a la presencia de esta sustancia tóxica. El arsénico consumido de manera prolongada puede provocar, entre otras cuestiones, alteraciones cardíacas, vasculares y neurológicas, lesiones en el hígado, los riñones y la piel, y problemas en el aparato respiratorio.

iGEM

Este proyecto surgió en el marco del concurso internacional de biología sintética iGEM (International Genetically Engineered Machine). Un equipo de estudiantes, coordinados por graduados de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y liderados por el doctor en Biología Alejandro Nadra, lograron diseñar el modelo teórico para este biosensor que, en 2013, obtuvo la medalla de honor y el premio al mejor modelo teórico. Posteriormente, los investigadores trasladaron el modelo teórico al laboratorio y comenzaron a trabajar en el prototipo de un dispositivo que hiciera llegar este desarrollo a los hogares en riesgo.

Fue entonces cuando se incorporaron al equipo integrantes con formación en diseño industrial, en un trabajo conjunto para integrar el dispositivo de anlásis con el sistema biológico de forma que fuese lo más funcional posible. "Creemos fuertemente que el objeto debe nacer entre las interdisciplinas, porque muchas de las funciones reales y biológicas van asociadas a la forma; no es que se genera algo en el laboratorio y después le ponemos la carcasa, la evolución va en conjunto, eso es lo que estamos ejercitando y la verdad es que es muy productivo", concluye Teijeiro. El proyecto fue distinguido en 2014 con  el primer premio en la categoría Producto Innovador en el concurso INNOVAR

Fuente: 
TECNOlogía SUR
COMPARTIR EN